Alquileres, el negocio del miedo y la humillación. Porque hoy en Argentina alquilar no es un trámite, es una prueba de resistencia emocional, económica y humana.
Porque ya no hablamos sólo de precios altos, hablamos de alquileres directamente impagables, de condiciones abusivas y de una lógica cruel que se aprovecha de una necesidad básica, tener un techo. Hoy en este país no alquila el que quiere, alquila el que puede sobrevivir. Los números no cierran, los sueldos no alcanzan y aún así el mercado exige como si viviéramos en una fantasía económica que no existe.
Meses de depósito, meses por adelantado, aumentos constantes, cláusulas que rozan el castigo, presiones, amenazas veladas. Y del otro lado, personas, familias, jubilados, madres solas, trabajadores que cumplen, pero que viven con miedo. Miedo a reclamar, miedo a enfermarse, miedo a perder el trabajo, miedo a no llegar a fin de mes, miedo a quedarse en la calle.
Porque hoy en muchos casos el dueño no alquila, somete. Escucharon bien, somete. Hay propietarios que no ven personas, ven números, que no ven hogares, ven negocios, que no ven derechos, ven oportunidad.
Y ojo, no hablamos de todos, pero sí hablamos de un sistema que permite y normaliza el abuso. Un sistema donde el inquilino siempre corre detrás, donde el contrato es una trampa, donde la ley, en el mejor de los casos, llega tarde. Casi siempre no llega.
Y donde la crueldad se disfraza de mercado. Cuando alguien te sube el alquiler sabiendo que no lo puedes pagar, eso no es mercado, eso es violencia económica. Cuando te presionan, te apuran, te amenazan con echarte, eso no es un acuerdo entre partes, eso es abuso de poder.
No es una opinión individual, es una realidad colectiva.
Se nos hizo costumbre, normalizamos vivir el límite, normalizamos destinar más de la mitad del sueldo al alquiler, normalizamos agradecer que por ahora nos renueven, en definitiva, normalizamos callarnos, no entendemos que vivir así no es vivir, es resistir.
Ojo, esta nota no es en contra del que invierte honestamente, no. Es contra de un sistema que convirtió el derecho a la vivienda en una ruleta rusa, porque nadie debería elegir entre comer o pagar el alquiler, porque nadie debería ser humillado por necesitar un techo. Porque nadie debería vivir con la soga al cuello, y menos para enriquecer a otro.
Alquilar en Argentina hoy es un acto de supervivencia, y de esto se habla poco, muy poco. Por eso esta nota, para decirlo, para nombrarlo, porque como yo hay millones de personas que piensan, sienten y están pasando lo mismo que quien les escribe. Para que deje de ser un secreto voces, porque el silencio, el silencio también es cómplice.
Los datos de los alquileres en Argentina.
| Zona | Subida del alquiler (último año) | Número de desahucios / juicios de desalojo | % en riesgo de exclusión social (Riesgo de desahucio) |
| Ciudad de Buenos Aires (CABA) | La subida acumulada interanual en 2024 del 52 % en precios de alquileres promedio. | En la Ciudad, entre enero y julio del 2025 se iniciaron 1 194 juicios de desalojo según registros judiciales. | La pobreza urbana en Buenos Aires se situó en torno al 31,6 % en la primera mitad de 2025.. |
| Gran Buenos Aires (GBA) | En 2025, los alquileres en el GBA aumentaron más del 50 % interanual. | No hay cifra oficial consolidada específica de desahucios en GBA, pero la tendencia regional indica un aumento de desalojos ante altos costos habitacionales. | En el Gran Buenos Aires, alrededor del 41 % de la población estaba bajo el umbral de la pobreza antes del 2025. |
| Argentina (nacional) | Las grandes ciudades muestran subidas similares al Área Metropolitana de Buenos Aires (superiores al 40–50 %). | No existe un registro nacional actualizado de desahucios anuales; sin embargo, organizaciones sociales reportan aumentos de casos judiciales en áreas urbanas. | La tasa de Exclusión Social en Argentina fue de 31,6 % en el primer semestre de 2025. |
Fuente: INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censo de Argentina.)












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