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¿Puede Donald Trump romper relaciones con España?

Trump y Europa
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A tenor de los últimos acontecimientos, Donald Trump ha manifestado que España es un aliado incómodo y que está dispuesto a romper relaciones comerciales con nuestro país. No mañana, sino si le da la gana, ahora mismo. ¿Puede hacerlo?

A nadie se le escapa que las relaciones entre el gobierno de España y la administración de Donald Trump no son cordiales.

En su momento, el gobierno español se negó a aumentar el gasto militar hasta el 20% del PIB, como exigía la OTAN, denunció el genocidio de Gaza y se negó a acudir a Eurovisión, si participaba Israel.

La situación se ha agravado a raíz del reciente bombardeo de Irán por parte del ejército norteamericano e Israelí, cometido el 28 de febrero y que ha dado lugar a lo que algunos llaman la Guerra de Oriente Medio. Que en 3 días ya se ha cobrado más de 1000 víctimas iranís.

Pedro Sánchez denunció el bombardeo como un atentado contra la legalidad internacional. Ningún país puede bombardear a otro, y menos si dice que va a derrocar un régimen represivo. Sin justificar a nadie, no somos ayatolas, el más represivo, en este caso, es el que bombardea.

La posición de Sánchez no gustó mucho en Washington. Crea un precedente entre los aliados europeos. Menos gustó, cuando el presidente del gobierno dijo que no se utilizarían las bases de Rota y Morón de la Frontera para que repostara ningún avión que participara en la guerra.

Declaración que enfureció a Trump. El cual aseguró que si quiere, los aviones norteamericanos aterrizan en las bases militares ubicadas en territorio español cuando le dé la gana, porque para eso son suyas.

La crispación ha llegado hasta tal punto que Pedro Sánchez ha desempolvado la consigna de “No a la guerra”. La misma que se utilizó para crear un movimiento internacional contra la guerra de Irak, uno de los mayores fracasos de la historia reciente de EE.UU.

Lo que iba a ser una intervención rápida, se enfangó durante años.  Un golpe bajo. Fue tal el fracaso de Irak, que aún no la han digerido. No se han hecho casi películas sobre esa guerra, en comparación con las de Vietnam.

Ya tienen nuestro petróleo.

España es la tercera economía de la zona euro y tiene el amparo de la Unión Europea. Esto quiere decir que Trump no puede subir únicamente los aranceles a España. La Unión Europea negocia los acuerdos comerciales internacionales para todos los países miembros. Actúa en el mercado internacional como si fuera un solo país. Para subirles los aranceles a España, Trump tendría que subírselos a toda la Unión Europea. Cosa que no le interesa.

Lo que sí avisan los expertos en comercio internacional, es que Estados Unidos puede volcar toda su burocracia contra los productos españoles. Tenerlos retenidos en la aduana indefinidamente. Lo que provocaría cuantiosas pérdidas a los exportadores.

Pero es que a Estados Unidos no le interesa abrir una guerra económica contra España, puesto que tiene muchos intereses en este país. Como señala el suplemento económico Cinco Días, editado por El País, el fondo norteamericano de inversiones Balck Rock es, ahora mismo, el accionista mayoritario del BBVA y del Banco de Santander. Los dos bancos más importantes de España. Este fondo también controla acciones en Caixa Banc, Banco de Sabadell y Unicaja.

El capital norteamericano es relevante en Repsol (32,98% de las acciones) y en Telefónica (Black Rock es propietaria del 5% de la multinacional de telecomunicaciones).

Las principales empresas españolas, las más poderosas y rentables, están intervenidas por capital estadounidense. Esto es como quedarse con petróleo de España, ya que España no tiene pozos de petróleo. Pero sí tiene empresas que son muy rentables y están presentes en mercados que interesan a EE.UU. como Iberoamérica.

Los misiles norteamericanos ya los tenemos dentro.   

La mejor baza que tiene la administración de Donald Trump para poner España a su servicio es derrocar el gobierno de coalición de izquierdas de Pedro Sánchez y sustituirlo por uno de coalición PP y Vox (derecha y extrema derecha) que ya han manifestado su sintonía con el presidente norteamericano. Un escenario probable para las próximas elecciones. La política se parece cada vez más al marketing y quien más dinero invierte es el que gana. Y estos partidos, y quienes los financian, invierten mucho dinero.

De hecho, estos dos partidos (PP-Vox) llevan una campaña de acoso y derribo contra el gobierno, sin tregua.

Pero es más, la extrema derecha es capaz de aterrizar en un pueblo pequeño como Torrepacheco (Murcia) y sembrar el caos, lanzando la caza al inmigrante. O plantarse en cualquier universidad de España, comandados por un seudo-periodista en nómina; que aún no sabemos quién le paga, pero nos lo imaginamos, para encender la mecha de la confrontación entre la comunidad estudiantil.

Los economistas recomiendan que tengamos paciencia y que esperemos a ver cómo evolucionan los acontecimientos. De entrada, la Guerra de Oriente Medio está castigando más nuestros bolsillos que las amenazas de Trump. La gasolina sube casi un 1% diario.

Todo parece apuntar que la reconquista de España, para expulsar del gobierno a los infieles, seguirá otros métodos expeditivos. España no es Venezuela, pero tampoco es Irán.


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Mas que hermanos. Leé la novela que nació del guión de la película.

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