Queremos dedicar este artículo a una asociación poco conocida, no solo en España sino también en buena parte de Europa.
Lo hacemos ahora porque enlaza de manera natural con nuestro artículo anterior, «Cuando el Rey devoró a Francia», en el que relatábamos una anécdota tragicómica ligada a las debilidades del monarca Luis XVI.
En ese reportaje apuntábamos el insaciable apetito del Rey y recogíamos una observación que resume bien la escena:
«El apetito de Luis por la comida es incuestionable, pero el sexual está claro que no entra dentro del menú. María Antonieta está desesperada» (Canal Historia, documental).
A partir de esa imagen histórica proponemos una reflexión contemporánea: «¿qué recursos existen hoy para quienes sufren una relación compulsiva con la comida?»
OBJETO
Nuestro propósito es glosar someramente la Asociación de Comedores Compulsivos Anónimos —conocida por sus siglas en inglés, OA (Overeaters Anonymous)—, una red de apoyo que puede resultar de ayuda para personas que padecen problemas similares a los que ironizamos en la anécdota real del monarca.
DEFINICIÓN
Según sus estatutos y materiales informativos, Comedores Compulsivos Anónimos es «una comunidad de personas que, compartiendo su experiencia, fortaleza y esperanza, se están recuperando de la compulsión por la comida». En esencia, ofrece un espacio donde quienes lo desean pueden trabajar para liberarse de una forma de adicción alimentaria que afecta a dimensión física, emocional y social de la vida.
MEMBRESÍA
¿Existe algún tipo de restricción para incorporarse? La respuesta es clara: no. OA da la bienvenida a todas las personas que desean dejar de comer compulsivamente, independientemente de su edad, sexo, origen o creencias personales.
NEUTRALIDAD INSTITUCIONAL
La asociación se define como una organización independiente de partidos, doctrinas religiosas o intereses públicos y privados: su foco es la ayuda mutua, no la militancia ideológica. Esta neutralidad institucional facilita que personas de muy diversa procedencia encuentren un entorno común de apoyo.
OBJETIVO
El objetivo primordial de OA es la abstinencia de comer compulsivamente y la reducción de los comportamientos asociados. La organización no promueve una dieta concreta: respeta la diversidad y deja en manos de cada persona, con el acompañamiento del grupo, la definición de sus propios límites y metas.
¿QUÉ HACE OA?
OA ofrece reuniones accesibles en las que sus miembros comparten experiencias, dificultades y estrategias de recuperación. El ritmo y alcance del proceso lo decide cada persona: hay quien avanza más rápido; quien necesita más tiempo; quien combina OA con terapia profesional o tratamiento médico.
LA SOLUCIÓN: LOS DOCE PASOS
Como su homóloga en el tratamiento del alcoholismo, OA propone un programa basado en los Doce Pasos, un itinerario que actúa —según la propia asociación— a nivel físico, emocional y espiritual. Estos pasos están pensados para ayudar a provocar un cambio interior y fomentar la responsabilidad personal y el servicio al prójimo.
- Admitimos que éramos impotentes ante la comida y que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables. — Honestidad
- Llegamos a creer que un Poder Superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio. — Esperanza
- Decidimos poner nuestra voluntad y nuestras vidas al cuidado de Dios tal como lo concebimos. — Fe
- Sin temor, hicimos un inventario moral minucioso de nosotros mismos. — Valor
- Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestras faltas. — Integridad
- Estuvimos dispuestos a que Dios nos quitase nuestros defectos de carácter. — Buena voluntad
- Humildemente le pedimos que nos liberase de esos defectos. — Humildad
- Hicimos una lista de todas las personas a las que habíamos perjudicado y estuvimos dispuestos a reparar el daño. — Autodisciplina
- Reparamos directamente a cuantos nos fue posible, salvo en los casos en que hacerlo les perjudicara. — Amor al prójimo
- Continuamos haciendo nuestro inventario personal y, cuando nos equivocábamos, lo admitíamos inmediatamente. — Perseverancia
- Buscamos, mediante oración y meditación, mejorar nuestro contacto consciente con Dios tal como lo concebimos, pidiendo conocer su voluntad para con nosotros y la fortaleza para cumplirla. — Espiritualidad
- Habiendo experimentado un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a otros comedores compulsivos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos. — Servicio
Estos principios fueron autorizados para su adaptación por AA World Service Inc., y su espíritu es el de acompañar procesos personales de cambio en un marco comunitario y de responsabilidad compartida.
COMENTARIO FINAL
El recorrido de los Doce Pasos remite a una secuencia conocida: admisión del problema, construcción de esperanza, trabajo moral y personal, práctica de la humildad y la disciplina, y finalmente el servicio como forma de sostén comunitario. Es un método que, si bien tiene un componente espiritual que podría no encajar con todas las sensibilidades, funciona para muchas personas cuando se combina con apoyo profesional y redes sociales de contención.
Habiendo conocido este programa, es plausible pensar que Luis XVI —por su relación problemática con la comida, tal como la hemos narrado— habría hallado en él una vía de ayuda; su figura, además, puede servir hoy como una metáfora para hablar sin estigma de trastornos alimentarios y de la necesidad de recursos y visibilidad.















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